La familia de Micky cumplió con todos sus deseos. Hubo salsa y de la buena, baile y su pequeño no puedo soportar dolor y arranco en llanto.Sentimientros encontrados se vivió en el último adios a Micky Rospigliosi. El llanto y el dolor se entremesclaron con la alegría que sintieron sus familiares cuando cumplieron con su última voluntad del comentarista que fue esparcir sus cenizas en el mar y a ritmo de salsa.
A mi velorio no vengan a llorar, dijo antes de morir. Sin embargo, no pudo evitar que su único hijo Franco se quebrara y protagonizara dramáticas escenas de dolor cuando acudió a la iglesia María Reina en San Isidro para verlo por última vez.
Sin embargo, todo el dolor y sufrimiento por haber perdido al ser que amaban tuvo que ser superado en cuestión de horas, porque debían cumplir con la última voluntad del comentarista.
Así, al compás de temas salseros que alguna vez lo hicieron bailar, como El cantante, Ausencia, El Todopoderoso, Triste y vacía, Periódico de Ayer y Mi gente de Héctor Lavoe, sus cenizas fueron esparcidas por sus hermanos en la playa Embajadores del balneario de Santa María.
Con la voz del cantante Pacho Hurtado y al pie del muelle Américo Debernardi, allí donde Micky pasó los mejores años de su vida, desde donde miró cientos de atardeceres, sus amigos y familiares le dieron el último adiós.
"Estoy triste porque nunca más lo volveré a ver, pero a la vez alegre porque cumplimos con todos sus deseos. Quería que su familia, hermanos y amigos estén juntos, riendo, bailando como él lo hacía y por eso, pese al dolor, hicimos todo lo que nos pidió. Siempre estará en mi corazón", señaló Vanessa Acevedo, quien fuera pareja de
Micky en los últimos cinco meses.
Gisela Valcárcel también llegó hasta el balneario para decirle adiós al amigo, al caballero valiente como lo bautizó por su lucha constante contra el cáncer que se lo llevó ayer.
"Esta tarde es de salsa, de playa, porque a él le gustaba eso. Micky cambió muchísimo gracias a su búsqueda espiritual. Cinco días antes de que entrara en coma lo vi orando y me dijo que físicamente estaba bien, pero espiritualmente mucho mejor. Yo estoy feliz porque el Señor ya lo tiene con él, triste por este momento (llora), pero él tuvo tiempo para arrepentirse de todo, de cambiar algunas cosas que tal vez hizo mal. Dios lo tenga en su gloria", dijo la rubia animadora que acompañó en todo momento a la familia Rospigliosi.
Gisela no pudo evitar derramar lágrimas mientras arrojaba las cenizas de su amigo al mar y una botella de pisco, para que desde donde esté siga disfrutando del trago que tanto le gustaba. ¡Salud Micky!
Fuente: Diario Ojo
A mi velorio no vengan a llorar, dijo antes de morir. Sin embargo, no pudo evitar que su único hijo Franco se quebrara y protagonizara dramáticas escenas de dolor cuando acudió a la iglesia María Reina en San Isidro para verlo por última vez.
Sin embargo, todo el dolor y sufrimiento por haber perdido al ser que amaban tuvo que ser superado en cuestión de horas, porque debían cumplir con la última voluntad del comentarista.
Así, al compás de temas salseros que alguna vez lo hicieron bailar, como El cantante, Ausencia, El Todopoderoso, Triste y vacía, Periódico de Ayer y Mi gente de Héctor Lavoe, sus cenizas fueron esparcidas por sus hermanos en la playa Embajadores del balneario de Santa María.

Con la voz del cantante Pacho Hurtado y al pie del muelle Américo Debernardi, allí donde Micky pasó los mejores años de su vida, desde donde miró cientos de atardeceres, sus amigos y familiares le dieron el último adiós.
"Estoy triste porque nunca más lo volveré a ver, pero a la vez alegre porque cumplimos con todos sus deseos. Quería que su familia, hermanos y amigos estén juntos, riendo, bailando como él lo hacía y por eso, pese al dolor, hicimos todo lo que nos pidió. Siempre estará en mi corazón", señaló Vanessa Acevedo, quien fuera pareja de
Micky en los últimos cinco meses. Gisela Valcárcel también llegó hasta el balneario para decirle adiós al amigo, al caballero valiente como lo bautizó por su lucha constante contra el cáncer que se lo llevó ayer.
"Esta tarde es de salsa, de playa, porque a él le gustaba eso. Micky cambió muchísimo gracias a su búsqueda espiritual. Cinco días antes de que entrara en coma lo vi orando y me dijo que físicamente estaba bien, pero espiritualmente mucho mejor. Yo estoy feliz porque el Señor ya lo tiene con él, triste por este momento (llora), pero él tuvo tiempo para arrepentirse de todo, de cambiar algunas cosas que tal vez hizo mal. Dios lo tenga en su gloria", dijo la rubia animadora que acompañó en todo momento a la familia Rospigliosi.
Gisela no pudo evitar derramar lágrimas mientras arrojaba las cenizas de su amigo al mar y una botella de pisco, para que desde donde esté siga disfrutando del trago que tanto le gustaba. ¡Salud Micky!
Fuente: Diario Ojo



